Packaging y Etiquetado

De la sensación al impulso de consumir.

Un buen packaging atraerá miradas y creará diversas sensaciones.
Esta compleja labor de diseño marcará el futuro de tu negocio y por ello, debe realizarse analizando la psicología del consumidor, cuidando la estética y experiencia del usuario.

¿Quien es tu cliente?

Antes de plantear un formato, comenzaremos estudiando el perfil de tu cliente así como a sus aspectos socio-económicos. Ésta etapa  garantizará una perfecta sintonía con el consumidor.

Existen técnicas de análisis avanzadas como el «eye tracking» o seguimiento ocular que demuestran la eficacia de un buen diseño adaptado a perfiles específicos, especialmente cuando el producto se encuentra rodeado de otros competidores.

Vende una experiencia

La dopamina es una hormona encargada de generar la sensación de placer. Si el producto logra dispararla al comprarlo o consumirlo, habrás ganado un cliente fidelizado.

Por eso el packaging de tu producto debe contar con un diseño que genere ilusión por consumirlo e incluso por regalarlo.
El secreto reside en la experiencia del usuario y el recuerdo que se llevará potenciando el efecto boca a boca.

Consolida tu marca

Los humanos funcionamos por asociaciones, y lograr que la experiencia quede registrada en la mente del consumidor a través de tu marca te permitirá crecer e introducir nuevos productos.

Trabajaremos el diseño de tu packaging de modo que tu logotipo y el universo de tu marca sean con gran sutileza los protagonistas de tu producto.

Elige tu propio formato

Existen miles de soportes para tu tipo de producto y tantos como alcance la imaginación. Desde envases estándar con los que ahorrarás en costes hasta personalizados y únicos con los que compartir una experiencia totalmente nueva y diferenciada.

Realizaremos un estudio en base a tus objetivos y te propondremos diversas soluciones adaptadas a las necesidades del producto.